silla tutankamon

Historia de las sillas: ¿Quién inventó la silla?

Aunque la silla se haya convertido en un elemento tan cotidiano para nosotros que no nos hacemos a la idea de que no exista, lo cierto es que antiguamente la gente no se sentaba. Nuestros antepasados vivían continuamente de pie y así es como realizaban la mayoría de las tareas diarias. Como mucho, lo habitual era sentarse en el suelo, postura que suponemos que no era muy cómoda. Cansado de esto, al escriba babilonio Ebih-Il se le ocurrió añadir unas patas y un respaldo a una tabla de madera dando lugar a la primera silla que se conoce en la Historia, sobre el 3.000 a. C.
Inmediatamente, la silla se convirtió en un símbolo de poder de los faraones del antiguo Egipto ante el resto del pueblo que, además de construir sus pirámides, no se sentaba nunca. Estaban construidas en marfil, ébano, oro y madera dorada, como símbolo de ostentación y autoridad. Su función era la de diferenciar al Faraón, alzándolo en una grada ante el resto de los presentes. Además, estas sillas estaban cubiertas de piedras preciosas y talladas con representaciones de jeroglíficos y símbolos de la cultura egipcia (bestias, leones, dioses o formas humanas que representaban a los cautivos). La mayoría de las sillas que se conservan de esa época se encontraron en las tumbas de los faraones.

Ebih-Il
Ebih-Il (el inventor de la silla)
trono tutankamon
Trono de Tutankamón

Aunque hay investigadores que atribuyen el invento a los sumerios ya que una estatua de la diosa Inanna que data del 4500 a. C. la representa sentada sobre una silla similar a un trono. De cualquier modo, la silla data de esta época y ha evolucionado mucho hasta llegar a nuestros días.

Inanna
Diosa Inanna (Sumeria)
20140612130135_50_mesa_zea_cerrada

Las ventajas de las sillas de plástico

Aunque el plástico no es uno de los materiales más valorado por los interioristas y suele asociarse popularmente con productos de baja calidad, la realidad es bien distinta. El plástico es de mucha utilidad y puede ofrecer muchas ventajas. En la actualidad, está en auge la fabricación de sillas de plástico.

Las sillas de plástico pueden ser ideales para las cocinas y combinan muy bien con el resto de la decoración porque las hay de muchos estilos. En general suelen estar llenas de color, por lo que marcan un estilo alegre en el hogar. Así que si nuestro objetivo es darle a la estancia un toque infantil, las sillas plásticas son ideales porque son muy resistentes y seguramente les encantarán a los más pequeños de la casa.

Este tipo de sillas se pueden adoptar muchas formas. Las hay de estilos futuristas, clásicas, atrevidas… la mayoría se caracterizan por mantener un diseño de líneas curvas y, por ello, suelen ser muy cómodas y dan un toque de vanguardia al hogar.

Otro uso que se les da a las sillas de plástico es en el exterior. El plástico es un material que resiste bien las inclemencias meteorológicas ya que es un material impermeable así que soportan bien el deterioro del sol y de la lluvia sin estropearse. Colocar las sillas de plástico en el jardín o en el porche es muy cómodo porque, además, es un material muy ligero que permite el movimiento con facilidad.