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Cómo elegir las sillas para el comedor

Podemos comprar sillas de comedor a juego con la mesa o comprarlas totalmente diferentes. Hace unos años, no había otra posibilidad y los fabricantes ofertaban el “pack” completo en sus catálogos, sin embargo, hoy en día hay muchas opciones de sillas. Si eres de los que quieren comprarlas distintas, te damos consejos para que puedas crear conjuntos armónicos o con contraste pero que de cualquier forma, queden perfectos en tu hogar. Lo más importante es que después de combinar diferentes estilos, materiales y colores resulte un conjunto práctico, cómodo y decorativo.

Durabilidad
Por un lado, debemos tener en cuenta su durabilidad. Lo ideal es comprar sillas que duren mucho tiempo para lo que debemos tener en cuenta los materiales que las componen, que sean buenos y duraderos, y que sean cómodas y se adapten bien a tu comedor. Esto último es fundamental porque, además, las sillas suponen una inversión considerable y conviene tomar la decisión adecuada.

Medidas
En cuanto a las medidas de las sillas, debes medir el comedor y la mesa para saber el tamaño y el número de sillas que puedes colocar. Recuerda que también tienes que tener en cuenta el espacio a dejar entre silla y silla, es importante distribuir las sillas de manera que nadie se siente incómodo con las patas de la mesa. Normalmente, los asientos miden entre 45 y 50 cm (ancho y fondo) aunque siempre depende del diseño. En cuanto a la altura, debería ser unos 45 cm desde el suelo. El respaldo varía dependiendo del diseño, los hay muy altos, que estilizan el diseño pero siempre se deberá tener en cuenta que habrá que dejar espacio para el movimiento fluido de la cabeza y que los respaldos muy altos impiden servir la comida correctamente. La inclinación del respaldo, por su parte, debe ser ergonómica, no demasiado recta porque resultaría muy incómodo.

Diseño y estilo
En cuanto al diseño, debemos encontrar un punto de conexión entre el color, los materiales, la tapicería y el estilo. Hay sillas muy modernas con formas más atrevidas y otras más clásicas de madera u otros materiales. Su elección depende del estilo de la decoración de tu comedor. Las sillas tapizadas, por su parte, permiten combinar varios colores que pueden darle un toque armónico a tu comedor si las combinas con el color de tus sofás o los cojines.
Como en la decoración y el diseño hoy en día vale casi todo, podemos arriesgarnos y combinar varias sillas de diferentes colores en la misma mesa. Por ejemplo, si tenemos cuatro sillas, podemos poner dos blancas y dos negras creando un contraste que nos proporcionará una decoración más dinámica.

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Taburetes de cocina: cómo elegirlos

Los taburetes son ideales cuando quieres ahorrar espacio en la cocina y también pueden servir para decorar una isla o en una barra o mostrador de la cocina. Si tenemos un mostrador, nos daremos cuenta de que lo utilizamos para muchas otras cosas además de para cocinar, por lo que los taburetes pueden ser muy útiles y cómodos. Pero ¿cómo elegir el ideal?

Basándonos en dos factores: la comodidad y el estilo. Lo más importante siempre va a ser la comodidad, a fin de cuentas, un taburete no deja de ser un asiento y lo vamos a utilizar mucho en nuestra cocina. Pero no debemos dejar de lado el estilo ya que un taburete puede vestir mucho en la decoración de nuestra cocina y ayudar a darle ese toque que buscamos.

En primer lugar, debemos tener en cuenta la altura. Si son taburetes para poner alrededor de una mesa, lo más seguro es que su altura sea standard como la de las sillas, pero si los vamos a poner en una barra o isla, debemos tener en cuenta el espacio que queda entre esta y el asiento. Lo más habitual y práctico es dejar unos 30 centímetros entre la base de la encimera y el asiento. Si son taburetes regulables, será más fácil pero, si no lo son, este punto es vital para un equilibrio entre la elegancia y la practicidad.

Para una mayor comodidad, puedes elegir taburetes con reposapiés. Además, también es muy importante para la estabilidad el tipo de base que tiene. De cuatro patas será más clásico pero también puede tener una sola pata central, en todo caso, tiene que reportarnos seguridad. Normalmente los de una sola pata central son regulables e, incluso, se pueden rotar.

Sin embargo, uno de los factores que dará más comodidad es el respaldo. Esto dependerá sobre todo de tus preferencias pero también del uso que le vayas a dar. Normalmente, cuando comemos tendemos a inclinarnos hacia delante, por lo que en caso de utilizar la barra o la isla principalmente para comer, no es tan necesario el respaldo. Por otro lado, si lo vamos a utilizar para momentos de ocio como, por ejemplo, reuniones con amigos, el respaldo puede ser muy confortable como apoyo para la espalda.

Por último, queda elegir el estilo del taburete, que siempre debe ir acorde con el estilo moderno o tradicional de la cocina. Ya de por sí el taburete es un elemento que aporta sensación de modernidad aunque también existen cocinas más tradicionales que incorporan el taburete entre sus elementos. Dependerá de nuestros gustos, de los colores de nuestra cocina y de la decoración y diseño de la estancia. Porque taburetes hay de muchas formas y estilos, siempre vamos a encontrar uno que sea el perfecto para nuestra cocina.

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En busca de la silla de cocina ideal

Disponer de un espacio en la cocina para disfrutar de una comida o un desayuno, sin tener la necesidad de desplazarse al comedor, es un auténtico lujo. Una mesa y unas sillas adecuadas pueden hacer este espacio muy útil y práctico, además de darle un toque acogedor a nuestra cocina.

Existen muchas variedades de sillas y taburetes de cocina con las que podemos crear este espacio pero siempre se deben adecuar al espacio disponible y al estilo de nuestra decoración. Aunque los taburetes sean muy prácticos por el poco espacio que ocupan, las sillas son las que aportan la mayor comodidad. Las sillas dan más estabilidad y son más agradables que los taburetes por el respaldo y, por lo general, lucirán más en la cocina. Eso sí, siempre y cuando no recarguemos la cocina con demasiadas sillas puesto que una falta de espacio entorpecería nuestros movimientos y conseguiríamos el efecto contrario.

Las sillas de metal o de plástico son más resistentes y, por lo general, menos pesadas. Esta ligereza nos proporciona la agilidad a la hora de movernos por la cocina a la hora del desayuno, momento del día en el que buscamos la rapidez y la movilidad que en otras comidas no necesitamos. Sin embargo, aunque las sillas de madera pueden ser ideales para otras comidas en las que disfrutamos de más tranquilidad, son más pesadas y engorrosas. Además, debemos tener en cuenta que si, además, tienen acabados en cuero o cojines, pueden ensuciarse e impregnarse de olores y pueden ser difíciles de limpiar al encontrarse en una estancia del hogar más propensa a la suciedad porque es la que utilizamos para cocinar y comer. Recomendamos que las sillas de madera o con cojines se reserven para otras estancias como el comedor o las habitaciones.